Los economistas.
La economía a diferencia de la Ingeniería y otras ciencias , posee la particularidad como materia, cuando se observa que una solución válida en un ámbito espacio-temporal determinado, raramente es válida para otro distinto. De ahí que necesariamente los economistas deberían ser unos grandes humildes. Yo no los he encontrado.
Esta semana se cumple un año de la caída de Lehman Brothers. Fue el inicio de la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión.
A pesar de que al principio el Gobierno no veía la crisis y que recientemente ve brotes verdes, en definitiva, un breve paréntesis, durante este año se ha producido Cierres de empresas, ERE´s, Desempleo, Consumo raquítico, PIB hundido etc.. Y ante este panorama, las dos familias economistas ofrecen básicamente 2 alternativas ,
- Los que entienden que un estímulo empresarial pasa por una reducción de impuestos y que fruto del mismos, la competitividad se incrementará, pudiendo luchar con mejores armas, lo que al final generará más puestos de trabajo, mayor consumo, para finalmente salir de la crisis. Digamos que son políticas Liberales o Neo.
- Y los que estiman que sin perspectivas, sin un mercado fuerte, las empresas no se embarcan en nuevas inversiones. Que lo que ahora se necesita es realizar parte de lo que el tejido empresarial no se arriesga a hacer precisamente, es decir, que el Gobierno invierta. Y para ello, se ofrecen dos soluciones, o suben impuestos o se incrementa la deuda. Por ahora nuestro Gobierno solo nos ha planteado la subida de impuestos. Por cierto, ¿no hay margen para una combinación de ambas? (omito aunque es muy importante, el incremento del gasto por prestaciones de desempleo )
Y los liberales se pelean contra los más Keynesianos. Yo que estudié en una escuela liberal y que desconfío en la productividad de un euro invertido por los Gobiernos, no me duele prenda decir que esta es una ocasión (aversión al riesgo, mercados débiles, perspectivas no halagüeñas, debilidades estructurales en el sistema productivo, etc..) donde el único capaz de tirar del carro de la inversión, es el Gobierno. Y quizás precisamente por ese carácter cuasi-infantil que a los administrados en ocasiones nos parece que tienen los Gobiernos, cuando entienden que el coste de 1 euro recaudado es nulo.
Lo que no entiendo es porqué los economistas tanto de un lado como de otro, hacen militancia de sus posiciones, cuando está demostrado que no siempre las políticas más Clásicas/ Neos , como las Keynesianas sirven por igual para todos los casos y circunstancias. Una cosa es tener una opinión, otra es militarla. Necesariamente y a diferencia de los Ingenieros, deberíamos ser mucho más humildes. Porque seamos sinceros, en lo que si somos buenos, pero quizás solo en eso, es en Historia. Somos magníficos contando qué pasó y cómo pasó. Pero, ¿alguien se acuerda de algún economista de prestigio que anticipara esta crisis?
Rodriguez.irimia@telefonica.net
¿Teatro, Religión o Política?
El escepticismo en la Empresa:
A lo largo de mi vida profesional he asistido a numerosos cursos transversales, liderazgo, negociación, gestión del tiempo, couching, gestión del talento etc..
De todos he aprendido gran parte de lo que sé de Gestión. Pero llega un momento de cierta saturación, de forma que la utilidad marginal de un curso más, es cada vez más escasa. (Por cierto y hablando de gestión, de quien más he aprendido y de una forma informal, es de los que me rodean y a los que reconozco realizan mejor que yo aspectos como motivación, empatía, etc..) Creo que me he vuelto un escéptico. Y esto es lo peor que le puede pasar a una Empresa, por muy capaz , inteligente y hábil que seas.
Las Empresas deben ser capaz de anticiparse a los riegos del mercado, aprovechar las ventajas competitivas y prepararse para defender del mejor modo posible sus puntos débiles, impulsando y liderando nuevas estrategias. Y lamentablemente para llevar a cabo esto, no valen ni los escépticos ni los desmotivados.
La capacidad de ilusionarse con nuevos proyectos, con estrategias diferenciadas, de llegar de casa motivado y con ganas de aprender siempre algo nuevo y de intentar ver las cosas desde otra perspectiva, es lo que debe valorarse. No hay peor Organización que un equipo de escépticos.
Las Empresas necesitan equipos que se impliquen, que se apasionen, que crean en lo que hacen, que sean críticos, pero que sean constructivos.
Ante la presentación del Plan Estratégico anual, un compañero y amigo me pregunto al finalizar: ¿ Tú que crees, que esto era Religión, Teatro o Política?. Ante mi extrañeza, me explicó:
En las tres situaciones participan dos grupos, pero mientras que en el Teatro, tanto el público como los actores saben que todo es una representación, en Religión ocurre lo contrario, tanto los feligreses como los sacerdotes creen en lo se explica y en las bondades de sus acciones.
Pero ah, amigo, en Política, los políticos no creen en lo que dicen a sus votantes, pero muchos de éstos sin embargo, creen en sus promesas.
Mi amigo es un gran escéptico.
Con el tiempo, debemos ser capaces de aprender algo muy difícil: Desaprender, eliminar viejas formas, vicios y prejuicios, venir cada día más ilusionado, volver casi a la inocencia de nuestros primeros días en la Empresa. El la única manera de enfrentarnos a nosotros mismos y ser capaces de relanzar un producto (nosotros) que ha alcanzado la madurez y de la que en principio solo se espera un lento declive.
Rodríguez.irimia@telefonica.net
La importancia de las pequeñas cosas
Era un auténtico criminal.
Empezó asesinando y acabó arrojando papeles y colillas al suelo.
La clase política.
Siempre me he preguntado por los controles a la clase política. ¿Quién lo hace?. Y por favor, no me digan que nosotros cada cuatro años. Me parece un tiempo excesivo para tomar medidas. Veamos
¿Qué ocurre si no se cumplen objetivos? ¿Son despedidos?
¿Qué ocurre si no satisfacen al Cliente? (cautivo desde luego) ¿dimite alguien?
¿Qué ocurre si actúan con la ética corrupta de un político regional ruso? ¿Alguien toma nota en el partido?
¿Quién fiscaliza los gastos? – venga sí en los presupuestos está todo- todo menos la ética de viajes, dietas, gastos justificados etc..
¿Quién fiscaliza sus nóminas?
¿Quién fiscaliza sus ventajas sociales –jubilaciones al máximo, como no- y otras zarandadas menores?
¿Cómo y por quién son contratados? ¡¡Ah por el partido¡¡ Y listas abiertas para que los contratemos sus Clientes, para cuándo?
Veamos que ocurre en mi empresa:
En mi empresa, si no cumplo objetivos, soy como mínimo penalizado.
Si mis clientes no están satisfechos conmigo, acabo despedido.
Si me encuentran metiendo mano en la Tesorería, despedido
Si no justifico la rentabilidad de cada gasto, acabo despedido.
Y mis subidas salariales las impone el mercado. Afortunadamente este año va a ser CERO. Y digo afortunadamente porque tengo un trabajo.
Y me ha contratado mi empresa tras entrevista frente a otros candidatos y día a día (no cada cuatro años), soy examinado.
Por favor, hay por ahí algún político que me escuche?
Noticia de El Correo digital del 26 de Enero 2009
“La subida salarial de los altos cargos vascos en dos años duplica la inflación
El aumento, que fue del 12%, compensa la congelación decretada por el Gobierno como gesto ante la crisis “
Esto sucede en el País Vasco, pero que alguien me diga una comunidad donde esto no ocurra.
Todavía no llevamos tantos años de Democracia, pero el poco tiempo nos ha dado para ir creando una pseudo clase política, donde los hijos suceden a los padres, donde ya no importa lo capaz que sea uno para SERVIR , sino para perpetuarse, guardando su trasero y escondiéndose hasta que amaine el temporal para que ya en la primavera de su partido, vuelva como las flores a extender sus mejores galas. Donde el mayor valor que muchos tienen es el ser pelotas oficiales de quien mande, mande quien mande desde luego.
Bien, todo esto suena a demagogia. Y no me gusta. Soy reacio a hablar o escribir sobre estos temas. Pero lo hago por dos motivos: primero porque estoy harto y segundo por un comentario que he leído hace poco en un periódico.
Le preguntaban a una cantante española que pasó cierto tiempo en N.York por las esperanzas de los Norteamericanos con la elección de Obama. Comentaba que acabó conociéndolos y que realmente eran lo suficientemente ingenuos como para llegar a conseguir cosas que a ningún otro se le hubiera ocurrido.
Yo quiero políticos ingenuos ,con buena voluntad, éticos, con ganas de servir y de abandonar el poder en mejor situación de la recibida, que esta clase política nuestra.
Yo seguiré abonado al voto en blanco como manifestación de la desesperanza, pero mucho me temo que es como la botella que lanza el naufrago al océano.
Otra visión de prejuicio.
Pregunta: se notaría en el otro extremo de la tierra?
Ø SI
Ø NO
Ø CUÁNTO
Solución: realmente lo tendríamos que notar. Solo apliquemos matemáticas de primaria:
D= 2 * pi * r
D+1= 2* pi* r´
(D+1-D)=(2* pi*r´)-(2* pi* r)
1=2* pi(r-r´)
(r-r´)=1/2 pi
Sin embargo en principio todos (incluido yo desde luego) optaría por decir que efectivamente no se notaría absolutamente nada, sin realizar razonamiento alguno. ¿no es un PRE-juicio? ¿No es realmente una opinión previa, defendida tenazmente y sin un análisis empírico (generalmente)?
Curiosamente lo que observaríamos (hablando de holgura ) sería independiente del tamaño de la esfera, es decir, da lo mismo (matemáticamente hablando) en una esfera del tamaño de la tierra, que de un balón de playa.
Como casi todo, algo parecido lo leí por primera vez en expansión escrito por Manuel Conthe, quien supongo, a su vez lo habrá leído de otros autores.
Rodriguez.irimia@telefonica.net
Trastorno de una economía bipolar.
Realmente hay que poner medidas encima de la mesa, tanto de política monetaria como fiscal, pero la duración de la crisis no necesariamente dependerá del acierto de éstas, que también, sino de algo mucho más sutil y mucho más difícil de conseguir y aplicar: generar CONFIANZA para todos .
Se ha escrito montañas de artículos sobre esta crisis económica que padecemos. Y no es tan importate ahora saber qué lo produjo, cómo se produjo y cómo se extendió (ya sabemos la globalización de la miseria acaba afectando a todos, desde la bancarrota de Islandia hasta la necesaria aguja que necesitaba la burbuja inmobiliaria en España), sino cómo la vamos a afrontar.
Para un economista esto es como ver un partido de la Premier desde el palco, siempre que tengas la suerte de no estar desempleado claro.
Y ¿en qué fase estamos hoy?
Bien, la mayoría de los Estados ha ayudado a las entidades financieras con serios problemas de liquidez, bien directamente a través de préstamos en condiciones muy favorables o bien mediante la adquisición de paquetes de acciones (Reino Unido).
Y sin embargo el dinero no baja río abajo. Y no circula. ¿Pero qué demonios está sucediendo?
Los Bancos asumieron a lo largo de este largo periodo de Euforia (sobre todo en España por el BOOM Inmobiliario) cuantiosas deudas con otras entidades. Mientras la Euforia estaba en pleno auge , NADIE se preocupó por la calidad de la deuda ( para que luego nos rompamos las vestiduras por las Agencias de Calificación- , de los Leman Brother´s, del recorte, empaquetamiento y distribución de la basura por todo el mundo – la logística fue muy buena, por cierto-) Cuando la fiesta acabó, cada Banco miraba de reojo tanto a los que debía como a los que había prestado.
De repente, el mundo se paralizó. Las empresas ya no tenían acceso al crédito. Su banco cerró el grifo. Bastante tenía con recomponer su puzzle de créditos/débitos. Los impagados crecieron como la espuma. Ya nadie se fiaba de nadie. Inesperadamente todo el mundo puso el cartel de “no se fía, los pagos al contado” . En esta situación, cuánto tiempo aguantaremos así?
Rápidamente aparecieron las víctimas más vistosas:
Ø Sector de la construcción paralizado.
Ø Sector de la automoción, el más sensible , regularizado
Ø Las industrias auxiliares paralizadas
De uno en uno y en cadena hasta los 3,8 millones de parados hoy.
Qué podían hacer los Bancos con el dinero puesto en sus manos:
1. Ponerlo en circulación en una economía con alto índice de impagados en el sector empresas por una parte, y por otra y en el segmento de gran público, con una situación delicada, con altas tasas de desempleo, con precios de inmuebles no actualizados, con un consumo débil. No es el mejor de los panoramas. (Por cierto hace años que no hemos tenido unos niveles de ahorro como los actuales, algo es algo y todo ayudará)
2. Intentar restablecer la CONFIANZA de sus competidores, devolviendo el dinero que le fue prestado.
Sinceramente creo que solo de esta última manera es posible volver a tener la confianza de todos, de forma que los bancos volverán a prestarse entre ellos, y a su vez cada uno, buscará su negocio en forma de préstamos, créditos, líneas de descuento, etc. para familias y empresas. Me gustaría que fuera todo más rápido, pero es lo que hay.
Hemos pasado de un proceso de Euforia a otro de Depresión. Queremos que ésta , la Depresión, se resuelva de inmediato (yo el primero) . Se habla del 2010 como inicio de la recuperación, del 2011 como año en el que se consolida la recuperación. Bien, yo me puedo inventar otras fechas y equivocarme o no con las mismas probabilidades de quien estimó aquéllas fechas. La solución de la economía en un entorno de crisis global es lo suficientemente compleja, que casi prefiero no decir nada más.
Simplemente para acabar, la Euforia es parte de una enfermedad llamado Trastorno Bipolar ya que tiene esos dos polos totalmente opuestos: la Euforia y la Depresión.
Hemos vivido en una época de Euforia, donde hiciéramos lo que hiciéramos, todo salía bien, y además nos creíamos los reyes del mambo durante un tiempo ciertamente prolongado. Pretender ahora que en la fase bipolar de Depresión se resuelva en un par de años, es un ejercicio de ingenuos. Y como en medicina, los excesos producidos en una de las fases, en este caso la Euforia, lo paga la otra en forma de una Depresión más aguda y larga.
Espero equivocarme.
Decisiones
En cierta ocasión, un periodista novel tuvo la oportunidad de entrevistar a un empresario de éxito. Estaba nervioso y su primera pregunta fue un tópico: ¿cómo ha llegado hasta aquí? El empresario contestó: Se lo resumiré en dos palabras joven: Decisiones acertadas. El periodista pensó que aquel empresario había sabido condensar toda su experiencia vital en dos palabras y ni corto ni perezoso, formuló su segunda pregunta: ¿Pero cómo ha llegado a tomar las decisiones acertadas? El empresario fue aún más escueto: Experiencia. El periodista no salía de su asombro, toda una vida resumida en una sola palabra; eso sí era verdadera sabiduría. Ante esta tesitura, decidió plantear la tercera de sus preguntas:¿Cómo ha conseguido la experiencia? El empresario se dirigió al joven periodista y dijo: Decisiones equivocadas.
(escrito de opinión del Mago More, ilusionista y emprendedor. Dos veces ganador del Premio Nacional de Magia Cómica. Conferenciante de Thinking Heads)
En mi vida profesional he tenido unos cuantos jefes. Excepto uno, los demás en general, me han permitido EQUIVOCARME. Y gracias a ellos y a mis fracasos y meteduras de pata, soy ahora más maduro, efectivamente tengo más experiencia y me equivoco mucho menos.
Pero no solo eso. Cuando uno es joven, piensa que lo conoce casi todo. A medida que va cometiendo errores (que los cometerá) pasa por un proceso de cierto desasosiego y empieza por fin a cuestionarse (si no es lo suficientemente necio) que es posible que, todo todo, no lo sepa. Se inicia por fin en un proceso largo de aprendizaje de sus errores (propios y ajenos) para conseguir llegar a minimizarlos .Pero nunca estaremos libres de errores, va en contra de la naturaleza humana y de lo que nos piden, es decir, tomar decisiones.
Además de cometer menos errores, con la experiencia, logramos enfrentarnos a los que mismos con mucha más seguridad, con menos presión que antaño, los asumimos y no los escondemos. Todo ello facilita una reflexión tranquila, serena y en muchas ocasiones, soluciones imaginativas, consiguiendo que aquello considerado inicialmente como un error, se pueda traducir en una nueva oportunidad.
El mago More, que cito arriba, finaliza en su artículo: “ Pongamos un poquito de magia en nuestros trabajos, estudiemos nuestros errores y conseguiremos ilusionar a nuestro entorno sin que se nos note el <<truco>>. Yo por si acaso, ya he empezado a enseñar a mi hijo la TOLERANCIA a la FRUSTRACION, y por eso le he hecho socio del Atlético de Madrid”
Probabilidades
La vida del ser humano (ojo del homo sapiens) en este planeta se estima en 30.000 años. ¿Alguien ha pensado en el número de personas diferentes que han sido necesarias para que cualquier de nosotros esté hoy aquí?
Veamos, supongamos que la edad media de concepción ha sido de 20 años.
30.000(*)/20 = 1.500 generaciones distintas. Lo que supone la participación de OJO AL DATO:
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45.671.926.166.590.700.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000 |
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A lo largo de esos 30.000 años de existencia, se han sucedido:
ü Guerras
ü Hambre y sequía
ü Enfermedades
ü Accidentes
ü Desastres naturales
ü Etc…
Y sin embargo todo nuestro árbol genealógico (el de todos y cada uno) se mantuvo vivo al menos hasta la procreación. Cualquier muesca en dicho árbol, supondría el vacío, el abismo y lo que resultaría casi lógico o normal, la ruptura de generaciones futuras, abuelos, padres, hermanos y primos etc. Yo mismo.
Vamos observando que realmente las posibilidades de SER se van reduciendo (y las de no ser lógicamente incrementado)
Pero supongamos que nuestro Árbol genealógico se ha mantenido limpio como así ha sido. (lo que haya ocurrido a partir del nacimiento de nuestros antepasados, es irrelevante en esta historia). Y a pesar de que ya debemos ir pensando en que somos meros sobrevivientes, seres anormalmente excepcionales, continuemos reduciendo probabilidades.
Yo nací un 10 de Octubre. Supongamos que mis padres me concibieron una noche fría del 10 de enero y supongamos que esa noche, juguemos con la imaginación, por la razón que sea, mis padres tenían otras cosas mejores que hacer. ¿qué hubiera ocurrido?
Simple: yo no estaría aquí.
Pensemos ahora que este mismo supuesto podemos repetirlo a lo largo y ancho de nuestro famoso Árbol genealógico. Entonces CUALQUIER variante producida hubiera roto el encanto de producir finalmente un Antonio, Marcos, Miguel Ángel, María, yo mismo.
De hecho somos una anormalidad ya que a estas alturas, lo normal son los nonatos por su frecuencia, por la gran cantidad de seres inexistentes que podrían ser pero que no son. Y estaréis de acuerdo conmigo, en que las probabilidades de estar hoy aquí vosotros, como seres únicos e irrepetibles, diferente a cualquier otro ser que exista, haya existido o existirá, resultaría casi nula, salvo por el hecho casi brutal de constatar nuestra existencia y nuestra presencia hoy aquí.
Pero si todavía no os he convencido, continuemos;
Todos conocemos el proceso de fecundación: el espermatozoide más rápido que logra alcanzar el óvulo , es el que consigue fecundarlo. Supongamos ahora que el espermatozoide L2xzl que fecundó un óvulo que dio como lugar 9 meses después a un niño que hoy está sentado aquí, pues como que aquel día se encontraba un poco despistado y fue más rápido el Klm2m. ¿Consecuencias? El adulto a que dio lugar el niño aquél ya no se encontraría aquí hoy. Al menos él no.
Pensemos ahora en la cantidad de material genético que podría haber sido y no fue, trasladándolo a toda la pirámide de nuestro Árbol genealógico. Cualquier modificación que hubiera habido en cualquier rama en cualquier momento de la historia, seguro, produciría otros seres diferentes. Quizás ellos estarían hoy aquí y no nosotros.
Estaremos por tanto de acuerdo que todos y cada uno de nosotros somos seres, y por lo tanto, excepciones maravillosas de un mundo único.
Gracias a Bill Bryson y su “Una breve historia de casi todo”
Decisiones imperfectas
Leí hace tiempo un artículo de Shlomo Ben-Ami, antiguo embajador de Israel en España, donde aseguraba que el gran problema de Arafat era su incapacidad para tomar DECISIONES IMPERFECTAS. A pesar del bagaje intelectual del Sr. Ben-Ami, no entro a valorar dicha afirmación ya que era parte interesada en el conflicto Palestino-Israelí. Sin embargo es muy interesante dicha expresión, pero tan solo porque es muy, digamos, gráfica.
Porque realmente no existen decisiones imperfectas o dicho de otro modo, toda decisión es condenadamente imperfecta. Veamos un ejemplo: si mi hijo se pone enfermo, llamo al médico (acción-reacción). No se nada de medicina pero se que el único que puede curarle es un médico. Además no pierdo nada llamando al médico y sí muchísimo no haciéndolo. ¿Es esto una decisión o una reacción?. (conozco todas las variables y eligiendo una opción gano el 100%, mientras que eligiendo la otra no gano nada – en este caso perdería muchísimo)
Sin embargo continuando con el ejemplo, decidir si acercarme con él al ambulatorio cercano a casa o irme con él al Hospital General, un poco más alejado pero mucho mejor dotado, si entraña una decisión. No se el alcance de la enfermedad, y en consecuencia no se si es urgente (iría al ambulatorio que está más cercano), o bien, no siendo urgente, si es algo serio (lógicamente me acercaría al Hospital donde están los especialistas).
Las DECISIONES precisamente se caracterizan por la INCERTIDUMBRE, por el desconocimiento de las variables con las que nos encontramos y porque en la mayoría de los casos, elegida una opción, y aunque sabemos que siempre perdiemos al desechar las otras, desconocemos si la opción elegida por nosotros es la mejor o la menos mala.
Por ello toda decisión es imperfecta, incierta y arriesgada. (De ahí la grandeza de tomar decisiones)
Quizás lo que el Sr. Ben-Amí tan solo quiso decir es que Arafat era incapaz de tomar decisiones.
MICRODECISIONES
El poder de las microdecisiones
Las decisiones Estratégicas vs las microdecisiones
Llamo microdecisiones a las pequeñas decisiones cotidianas, diarias, tomadas en el mejor de los casos con el sentido común (que no es poco),pero que carecen de la reflexión- alineamiento con las Grandes Decisiones (decisiones Estratégicas) que toman las Empresas. (Por decirlo claro: si son coherentes es por puro azar)
Este desajuste, que tiene muchas causas, si me atrevo a indicar algunas importantes:
La lejanía entre la línea de Decisión y la de ejecución de dichas micro decisiones.
Debido a lo anterior: errores, omisiones o defectos en la transmisión a todas las unidades de las líneas Estratégicas.
Falta de concreción de las Decisiones Estratégicas en mini decisiones más cercanas a las unidades de ejecución.
Todos los puntos anteriores, siendo malos, sin embargo obedecen a errores en la emisión – transmisión de mensajes o concreción de los mismos.
Sin embargo el más grave de todos los problemas, los genera el tener un sistema de Objetivos desenfocado, que adolece de los mismos problemas que los anteriores por haberlos definido (generalmente) con los mismos criterios erróneos: la falta de identificación y alineamiento con las acciones estratégicas, la incoherencia con las mismas, y en muchos casos, porqué no, por el egoísmo de determinadas unidades que anteponen el objetivo propio e inmediato al General. Consiguiendo con ello, unos objetivos endogámicos y cerrados,propios para cada unidad, donde los intereses de las distintas unidades colisionan con demasiada frecuencia, olvidándonos de quienes día a día se levantan para ofrecernos colaborar en su negocio o en su vida, es decir el CLIENTE.
Sea como fuere, estas pequeñas micro decisiones son multiplicadas diariamente por un número elevado (número de empleados x decisiones/día). Y éstas que, en un principio pueden ser inocentes, estúpidas, sin aparente relevancia para la empresa, consiguen finalmente ser el origen de que muchas grandes y buenas Acciones Estratégicas se vayan al garete, o bien que el coste para re-alinearlas, sea realmente muy caro.
Me pongo por ejemplo (mal ejemplo). Habitualmente me resisto a no imprimir los correos que me llegan. Me es más cómodo leerlos tranquilamente y tomar decisiones sobre el papel. Si en mi empresa hacemos ésto todos,durante todos los días y multiplicáramos el número de copias por el coste de papel+máquina, tendríamos una bonita cifra. Confieso que me lo estoy mirando, y que arrepentido como estoy, lo voy dejando. No es fácil pero todo es cuestión de hábito.
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